29/07/2011 – Foto-blog (017): Plenilunio, camino del destierro

La segunda fotografía de la serie Plenilunio se tomó un mes después, coincidiendo con la luna llena de junio de 2008. Nuevamente, el plenilunio apuntó tras el algarrobo que medra sobre el monolito de l’Encantà, pero en esta ocasión la ausencia de nubes permitió inmortalizar tan extraordinario momento. Y digo extraordinario porque la órbita lunar alrededor de nuestro planeta no permitirá otra foto igual hasta 14 años después: el 19 de mayo y el 15 de junio de 2022. Plenilunio, camino del destierro es por tanto una foto única, difícilmente repetible, entre otras cosas porque cualquier intento por variar el ángulo de ataque aniquila su perspectiva.

Así, a las casualidades acontecidas en la sesión anterior, se sumaba una nueva: habíamos asistido a una efeméride astronómica donde la luna alcanzaba un máximo en su órbita, un máximo que le permitía apuntar al milímetro sobre un hito paisajístico como el monolito de l’Encantà. Sí, aquella noche volvimos a ser espectadores de un fenómeno excepcional y ¡¡¡no lo sabíamos!!!

La sensación de haber vivido un momento extraordinario me asaltó en directo, en el mismo lugar de la toma, pero la confirmación llegaría unos días después, mientras leía el Libro de los Hechos, la Crónica de Jaime I. Fue entonces cuando me apercibí de una importante efeméride histórica, efeméride que me descolocó por completo: aquel mes de junio de 2008 se cumplían 750 años del destierro de al-Azraq, y muy posiblemente una noche de plenilunio como aquella el wazir cabalgaba el amargo camino del destierro.

En efecto, el 17 de mayo de 1258 las huestes de Jaime I se reunían en Cocentaina con el propósito de incursionar los dominios del Moro. El wazir había sido traicionado por uno de sus más allegados consejeros, quien le había recomendado vender el grano que guardaba en sus castillos para saldar las soldadas que debía a sus hombres. Ante la inminente recolección de una nueva cosecha y la más que probable intercesión de Alfonso X de Castilla en la renovación de una nueva tregua con Jaime I, el wazir tuvo por bueno el consejo; sin embargo, el rey de Aragón estaba al tanto de la conspiración y cuando el traidor le confirmó que al-Azraq había vendido el grano y se encontraba desabastecido, se aprestó a atacarlo a sabiendas de que el Moro no podría afrontar el asedio de sus castillos. No, pese a que Alfonso X intercedió con Jaime I, ni la tregua se renovó ni las mieses llegaron a cosecharse: el aullido del lobo se escuchaba en Gallinera…

Se sabe que las fortalezas de al-Qal’a y Gallinera capitularon entre los días 31 de mayo y 7 de junio de 1258, tras sufrir un asedio, por lo que resulta muy probable que al-Azraq partiese hacia el destierro unos días después, tras negociar las condiciones de su marcha y despedirse de sus seres queridos. El 18 de junio de 1258 fue noche de plenilunio y el Tirano y sus huestes todavía permanecían en Cocentaina.

Plenilunio, camino del destierro

Título / Localización

Plenilunio, camino del destierro / Barranc de l’Encantà (Beniarrés)

Fecha / hora de la toma

20/06/2008 / 00:07h

Cámara

Canon EOS 400D

Objetivo

Canon 18-55/3.5-5.6 EF-S

Tiempo de exposición

69 sg

Diafragma

F 5.6

ISO

100

Distancia focal

41 mm

Tipología

Fotografía de larga exposición (nocturna)

Observaciones

Luna al 98%
Filtro UV
Pequeño destello lunar

Comentarios

La toma presenta un pequeño destello lunar por efecto del filtro UV que montaba el objetivo. Decidí conservarlo porque me sugirió que, como el halo que se desprende de la luna, simbolizaba la dolorosa marcha de al-Azraq de la que fue su tierra.

El encuadre es susceptible de mejora; supongo que una focal más larga (70-300mm) habría permitido una composición donde la sensación de momento tuviera un mayor protagonismo.

Si tuviera que repetir la toma la plantearía con una focal más larga y probaría iniciar la exposición antes de que la luna apuntara tras el monolito, de modo que el cielo quedara bien expuesto y la montaña se perfilara a contraluz antes de tapar el objetivo con una cartulina negra y, sin cortar la toma, esperar a que la luna llena apareciese por completo por detrás del algarrobo. Sólo entonces retiraría la cartulina del objetivo y la volvería a colocar, apenas durante unas centésimas de segundo, con el fin de conseguir detalle en la superficie lunar. Asimismo, dado que la efeméride lunar resulta tan singular y esquiva, convocaría una concentración fotográfica al estilo de la que se organiza con motivo de la alineación solar de la Foradà en la Vall de Gallinera para obtener tomas de muy variada factura y un time-lapse que reflejase el amanecer lunar.

Será casual que el plenilunio apuntara al milímetro sobre el monolito de l’Encantà; será casual que los destellos lunares incidieran justo sobre él y que lo hicieran con el color de las gemas que engasta el collar de la doncella encantada; será casual que la visual de la toma apuntase directamente hacia el castillo de al-Qal’a, morada de al-Azraq; será casual que las tomas no puedan repetirse hasta 14 años después, coincidiendo con un máximo en la órbita lunar; será casual que la fecha de las fotos coincida con una efeméride histórica tan significativa como el 750 aniversario del destierro del wazir al-Azraq. Semejante cúmulo de casualidades me tenían intrigado, tanto que me aupé hasta el algarrobo que medra sobre el megalito de l’Encantà, donde el destino me tenía reservado el penúltimo de los imprevistos.

“Plenilunio, el aullido del lobo” y “Plenilunio, camino del destierro” forman una serie fotográfica excepcional: por el cúmulo de casualidades que se dieron, por las efemérides astronómicas e históricas que convergieron en el momento de su toma, porque supuso el arranque de un proyecto literario apasionante.


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27/07/2011 – Foto-blog (016): Plenilunio, el aullido del lobo

Luna llena

Hay fotos que valen lo que su intrahistoria, y ese es el caso de la serie Plenilunio que ahora se presenta. Se trata de dos fotos muy especiales para mí por muchos y variados motivos, quizás las que tengo en mayor estima pese a haberlas tomado con un equipo fotográfico muy precario. Plenilunio, el aullido del lobo es la primera de ambas, mi primera nocturna, la que inyectó en mis venas el veneno del noctambulismo. La tomé con la cámara de un amigo, conjuntamente con él, y desde entonces que no he parado de salir en busca de la noche. Pero la serie Plenilunio es mucho más… Recuerdo que aguardábamos a que la luna asomara entre los riscos cuando, por entrar en ambiente, relaté la leyenda de l’Encantà a quien aquella noche me acompañaba. Poco a poco la oscuridad derivó en penumbra, y cuando la luna llena asomó al milímetro sobre el pequeño algarrobo que corona uno de los megalitos del paraje, la leyenda de la Mora cobró sentido y la escena semejó una aparición, una señal. Desde entonces que no he parado de soñar con ella.

Y así fue como al poco de indagar en la leyenda de l’Encantà, la figura de al-Azraq emergió de la noche de los tiempos para embaucarme, para arrastrarme a recorrer los que fueron sus dominios.  Plenilunio es, pues, el germen de un encargo literario que me ha obligado a enarbolar el estandarte de la media luna por narrar la crónica de unos hechos que conocemos por boca de los vencedores y que, ahora, pretende reescribirse por boca de los que fueron sometidos. Y digo encargo porque la serie Plenilunio es, también, la historia de una efeméride que –quiero creer- no resulta casual sino fruto del destino, una sorprendente efeméride que cobraría sentido un mes después, con la siguiente foto de la serie.

No, no fue casual que la primera entrada de este blog se titulara Plenilunio, ni que su contenido lo ventilase con este escueto mensaje: “La tarde del 20 de mayo de 2008 acompañé al fotógrafo Juan Carlos Puig hasta los corrales de l'Encantà; de lo que allí nos aconteció al poco de salir la luna surgió este proyecto literario...”.

Plenilunio, el aullido del lobo

Título / Localización

Plenilunio, el aullido del lobo / Barranc de l’Encantà (Beniarrés)

Fecha / hora de la toma

20/05/2008 / 23:55h

Cámara

Canon EOS 400D

Objetivo

Canon 18-55/3.5-5.6 EF-S

Tiempo de exposición

86 sg

Diafragma

F 5.6

ISO

100

Distancia focal

41 mm

Tipología

Fotografía de larga exposición (nocturna)

Observaciones

Luna llena
Filtro UV
Destello y halo lunar

Comentarios

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El halo alrededor de la luna es fruto del paso de unas nubes que la tuvieron oculta durante casi todo el tiempo de exposición. Además del halo referido, la toma presenta dos destellos provocados por efecto del filtro UV que montaba el objetivo, y que son la esencia de la foto.

Con el tiempo he aprendido que este tipo de filtro resulta totalmente innecesario y las pocas veces que lo monto es, precisamente, para buscar un destello con fines compositivos.
Sin embargo, aquella noche los destellos aparecieron sin buscarlos y, afortunadamente, ni comprendí el motivo de su aparición ni supe cómo eliminarlos.

La serie Plenilunio es, también, una concatenación de casualidades. Los dos reflejos que aparecían sobre el monolito, en principio, parecían fruto del azar. En realidad se trata de fenómeno óptico provocado por el filtro UV que montaba el objetivo, y de haber sabido que bastaba con desenroscar el filtro para eliminarlos de la toma lo habría hecho. Sin embargo, a la vista de lo que descubriría unas semanas después, el cúmulo de casualidades que convergerían en aquel monolito traspasaría la línea de lo inteligible: el proyecto Las lunas de Perputxent comenzaba a andar.

«Segons el conte relata, i la veritat pot ser,
una dona molt guapa li aparegué a un llenyater.
Li ensenyà un collar de plata, amb diamants i rubís:
"¿què és el que vols, la joia, o t'estimes més a mi?" (…)»

Será casualidad que el color de los destellos lunares coincida con el de las gemas que, según el autor de estos maravillosos versos, engasta el collar de l’Encantà. A menudo, uno se recrea en la casualidad cuando se presenta sola, inofensiva; pero cuando ésta se hace acompañar de otra suerte de coincidencias el recelo se hace inevitable y, entonces, aquello que llegó de la mano de la razón comienza a cobrar sentido fuera de ella. Sí, el lobo aullaba aquella noche….

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25/07/2011 – Estrecho de l’Encantà: un lugar de leyenda

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Estret de l'Encantà

“(…) Van cayendo las aguas al barranco que la ignorancia y credulidad llamó de la Encantada por la piedra circular de unos cinco pies de diámetro, que en forma de ventana cerrada se ve en la garganta del barranco á 20 pies sobre el nivel ordinario de las aguas. En esta fingió el vulgo la boca de cierta mina, donde los Moros escondieron sus tesoros, y dexáron encantada una doncella, que cada cien años sale para volver á entrar en el mismo dia. Fábulas indignas de hombres juiciosos, perpetuadas solamente por la superstición é ignorancia. Quanto ofrece aquel barranco es natural y efecto de las aguas, que abriéron un callejon profundo, y dexáron por ambos lados cortes casi perpendiculares de mas de 50 varas. En el de la derecha se halla la citada piedra en un sitio de tan difícil acceso, que para llegar á él es preciso ó descolgarse por una soga desde mucha altura, ó pasar de la izquierda á la derecha atravesando ántes un largo madero: operaciones ambas muy arriesgadas, por hallarse un profundo pozo de agua en aquella parte del barranco. Hubo no obstante quien pasó y grabó sobre la piedra dos cruces, y mas abaxo dos líneas, una con la voz año, otra con el número 1573 (...)"

(Observaciones sobre la Historia Natural, Geografía, Agricultura, Población y Frutos del Reyno de Valencia. Antonio Josef Cavanilles, 1797, Libro Quarto)

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Poza de l'estretEl pasado jueves 14 de julio pasé el día en un lugar legendario: el estrecho de l’Encantà. El paraje lo conocía de los ya numerosos descensos practicados cuando la barrancada ruge sus aguas camino de Perputxent; en esta ocasión, sin embargo, el acceso fue aún más complicado si cabe. Descender hasta la poza por la angosta grieta abierta en la roca es siempre un reto, pero hacerlo cargado con todo el equipo fotográfico y tenerlo que transportar hasta la otra orilla a bordo de una pequeña embarcación hinchable fue un riesgo que me complace haber asumido.

Siempre que supero el reto de la grieta pienso lo mismo: que los años no pasan en vano y que aquella será la última vez que descienda a aquella mítica poza; pero siempre encuentro una excusa para regresar, para volver a enfrentarme a ella: fotografiar un momento único, filmar un vídeo, descender una nueva barrancada…

Debo reconocer que me llevé una grata sorpresa, pues nunca antes había visto un nivel tan elevado de las aguas, ni esperaba que en una época tan propensa al baño pudiera disfrutar la poza en soledad, en perfecta comunión con la Naturaleza. El viento agitaba el adelfar y al verlo danzar junto al estanque pensé que nada podía hacer si no aliarme con los elementos.

Ciertamente, el enclave posee el embrujo de los lugares vírgenes, apartados, donde la Naturaleza despliega todos sus encantos, y no me extraña en absoluto que aquel recóndito rincón esté reservado a las náyades y las ninfas, a las mujeres de agua y las encantadas.

Panorámica de l'estret
Ahora sé que pronto regresaré, de noche, para tomar esa fotografía que hace ya demasiado tiempo me ronda por la cabeza.

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21/07/2011 – Foto-blog (015): XIII

Cova dels Nou Forats (2)Cada vez que visito la Cova dels Nou Forats recuerdo aquel domingo de mayo de 2009 que accedimos a una de sus oquedades. No, nunca olvidaré el impacto que me produjo acariciar aquellos fragmentos de vasijas andalusíes que encontramos dispersos en su interior; y no es por la importancia del hallazgo arqueológico en sí, ni por haber alcanzado con éxito nuestro propósito, que también, sino porque aquellos restos cerámicos llevaban más de siete siglos sin que la mano del hombre los manoseara. Después de tanto tiempo en el olvido, acariciar aquellos utensilios fue lo más parecido a experimentar una regresión temporal al XIII: el Siglo.

Desde aquel día que la Cova dels Nou Forats es una de mis localizaciones preferidas. Desde su interior se divisan todos los enclaves defensivos de Perputxent y, si nos situamos convenientemente, el paisaje que se alcanza a ver guarda mucha similitud con el que se podía contemplar en tiempos de al-Ándalus. Sin embargo, la imposibilidad de abarcar el interior de la cueva sin un objetivo “ojo de pez” y el riesgo que entraña descender desde su interior por la noche ha provocado que no me haya prodigado mucho en este fabuloso enclave medieval mediante fotografía nocturna.

Una circumpolar desde el interior de la Cova figuraba en mi relación de trabajos fotográficos pendientes y con el propósito de eliminarla de la lista accedí hasta ella la semana pasada. La Cova está orientada hacia el Norte y sabía que su boca ofrecería un excelente encuadre donde enmarcarla. En efecto, la estrella Polar brillaba al frente pero tuve que apostarme en un lateral para abarcar por completo la boca de la cueva con un gran angular abierto a su focal máxima. Ahora sé que cometí varios errores. El primero y principal fue pretender fotografiar una circumpolar en una noche de plenilunio, puesto que la luna arrojaba demasiada luz y eclipsaba el brillo de buena parte de constelaciones y estrellas. Así, ante la imposibilidad de tomarla de una sola tacada, decidí acometerla por partes: con 40 fotos correlativas de un minuto de exposición. El resultado final no me convence en absoluto dado que el número de estrellas resulta ínfimo y, también, porque el paso de unas nubes dispersas terminó por deslucir una toma que ya desde un principio estaba mal parida. El segundo error que cometí fue un error de encuadre, pues desde el lugar donde finamente despatarré el trípode no se distingue ninguna de las oquedades que caracterizan este enclave. La circumpolar continúa en mi lista de pendientes: toca repetir una segunda, y esta vez no la pienso pifiar.

Cova dels Nou Forats

Título / Localización

XIII / Cova dels Nou Forats (Beniarrés)

Fecha / hora de la toma

15/07/2011 / 23:26h

Cámara

Canon EOS 50D

Objetivo

Canon EF-S 10-22/3.5-4.5

Tiempo de exposición

60 sg

Diafragma

F 5.6

ISO

800

Distancia focal

10 mm

Tipología

Fotografía de larga exposición (nocturna)

Observaciones

Luna llena
Balance de blancos 4400K

Iluminación interior con un cirio

Comentarios

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Circumpolar 1

Para tomar la circumpolar abarcando la boca de la cueva y las nueve oquedades interiores que la caracterizan se requiere un ojo de pez. Asimismo, realizar la foto en una sola toma con ausencia de luz selénica ofrece varias ventajas: 1) obtener unas trazas estelares continuas; 2) recoger un número considerablemente mayor de estrellas; 3) evitar que el paso de una nube dispersa presente un efecto de ghosting.

Un cirio aporta una luz ambiental muy adecuada, en claro contraste tonal con el exterior; una luz cálida, homogénea y favorecedora que hace innecesaria cualquier tipo de iluminación suplementaria mediante flash y/o linterna. Quizá un segundo cirio estratégicamente colocado y/o rebotado permita realzar las texturas del suelo.

Dado que una toma única de 40 minutos provocará un considerable calentamiento del sensor y, casi con toda seguridad, la activación del sistema anti-ruido de la cámara (otros 40 minutos extra), la toma tendrá que realizarse con una batería totalmente cargada y en buen estado, capaz de soportar 80 minutos en continuo funcionamiento. Asimismo, sería muy conveniente tomarla a una temperatura ambiente inferior a los 10ºC para minimizar el ruido.

De todo lo expresado hago varias lecturas, todas positivas: 1) la fotografía que pretendo tomar tiene mucho margen de mejora; 2) regresaré de noche a la Cova, al XIII; y 3) lo haré acompañado de un amigo que siempre ha estado ahí y que ahora he tenido la oportunidad de redescubrir para satisfacción mutua y personal enriquecimiento. No, no resulta fácil encontrar a alguien con quien departir de lo humano y lo divino y, además, que conozca a Abu al-Qasim ibn Hilal, a Abu ibn Bassul, al wazir al-Azraq, que sepa de su época, de su historia, que haya incursionado sus valles y dominios.

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15/07/2011 – Foto-blog (014): El fotógrafo en la Naturaleza

La poza de l’estret de l’Encantà rebosa sus aguas camino de Perputxent, y allí, con los sentidos despiertos y la Naturaleza a flor de piel, los versos del trovador de Fantaquí vinieron a mi memoria:

Ese valle, cañón, desfiladero,
Corriente del barranco que camina
Por el sendero angosto que culmina
Y desemboca en Perputxent, espero.

El fotógrafo en la Naturaleza

Título / Localización

El fotógrafo en la Naturaleza / Barranc de l’Encantà (Planes)

Fecha / hora de la toma

14/07/2011 / 13:18h

Cámara

Canon EOS 50D

Objetivo

Tamron SP AF 17-50/2.8 XR Di II

Tiempo de exposición

6 sg

Diafragma

F 6.3

ISO

100

Distancia focal

30 mm

Tipología

Fotografía de larga exposición (diurna)

Observaciones

Filtro ND 3.0 B+W F-Pro
Temporizador
Viento

Comentarios

014 - El fotógrafo en la Naturaleza

Reprocesada (11/06/2012)

Las adelfas bailaban, los pájaros trajinaban, las nubes cabalgaban, el agua fluía: cuando la Naturaleza se muestra tan vivaracha y espectacular, al fotógrafo no le queda otra que desnudar su ánimo y rendirse ante ella.
Congelar tan delicioso momento no me pareció acertado, de modo que enrosqué un filtro de densidad neutra y consentí que la Naturaleza en movimiento me acompañara.

El fotógrafo en la Naturaleza es el título de un excelente libro de fotografía, obra del más prestigioso fotógrafo español de Naturaleza: José Benito Ruiz. El fotógrafo en la Naturaleza fue mi primer libro sobre esta apasionante disciplina fotográfica, y no he necesitado otro. Me llegó de manos de su autor. En su interior, una bonita postal con una atenta dedicatoria: “Apreciado Justo, aquí tienes el fruto de una vida detrás de la cámara. Tiene un enfoque práctico que espero te resulte de utilidad. Buenas fotos”. Y eso trato de hacer.

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11/07/2011 – Foto-blog (013): Boira

El estanque de l’Encantà es un laboratorio experimental. Cada vez que lo visito me ofrece una cara diferente: crepuscular, nocturna, otoñal, panorámica, borrascosa… Un remanso de paz, un paraíso a escasos metros de casa.

Boira B&W

Título / Localización

Boira / Barranc de l’Encantà (Beniarrés)

Fecha / hora de la toma

10/02/2011 / 10:15h

Cámara

Canon EOS 50D

Objetivo

Canon EF-S 10-22/3.5-4.5

Tiempo de exposición

1/60 sg

Diafragma

F 5.6

ISO

100

Distancia focal

10 mm

Tipología

Fotografía de paisaje

Observaciones

Convertida a b/n

Comentarios

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BoiraVersión color

A fuerza de cometer errores, con el tiempo he aprendido a exprimir la óptica de los objetivos. En este caso, una focal tan abierta provocó la pérdida de nitidez en las esquinas; hubiera bastado retroceder cinco metros para haber podido cerrar la focal un par de milímetros y rascar un poco de nitidez o, mejor aún, haber tomado una panorámica de varias fotos en vertical. Por otra parte, la apertura de diafragma empleada tampoco ayudó a aumentar la nitidez puesto que el rendimiento óptico óptimo del Canon 10-22 en el rango focal empleado se alcanza con un F 8.0.
Asimismo, se aprecia una considerable aberración cromática magenta en el ramaje superior izquierdo, contratiempo que un diafragma F 8.0 hubiera minimizado bastante. Con todos estos errores de bulto, sólo me quedaba una opción: la niebla, la falta de nitidez y las aberraciones cromáticas empujaban a convertirla al blanco y negro. Y eso hice.

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08/07/2011 – Foto-blog (012): In memoriam

Los restos de la que fuese alquería andalusí de al-Kanesiyya conservan intacta la memoria de los tiempos: cuando la yibal Balansiya pertenecía a al-Andalus, cuando Perputxent competía al wazir al-Azraq.

Dedicada a todos aquellos hermanos que en noviembre de 1609 tuvieron que agachar la cabeza, secar sus ojos y abandonar por siempre su tierra.

In memoriam

Título / Localización

In memoriam / Despoblado de al-Kanesiyya (l’Orxa)

Fecha / hora de la toma

29/03/2010 / 23:49h

Cámara

Canon EOS 450D

Objetivo

Canon EF-S 10-22/3.5-4.5

Tiempo de exposición

91 sg

Diafragma

F 5.6

ISO

100

Distancia focal

10 mm

Tipología

Fotografía de larga exposición (nocturna)

Observaciones

Golpe de flash sobre el almendro y camino.
Luna al 98%

Comentarios


12'-In memoriam

Un ajuste de niveles se hacía necesario (07/06/2012)

Aunque la distribución de los elementos queda armónica, una focal tan abierta provoca necesariamente la pérdida de nitidez en las esquinas. No disponía de mucho espacio a mi espalda, pero sí el suficiente para emplear una focal un par de milímetros más cerrada. Por otra parte, el ramaje inferior del almendro se solapa un poco con la montaña del fondo; hubiera bastado con situar el trípode unos centímetros más bajo para que el primer nudo del tronco se hubiera recortado contra el cielo.

La iluminación suplementaria del flash no aporta nada y, en este caso, se hubiera podido obviar.

El encuadre de esta foto era un primer ensayo para una circumpolar que estaba prevista tomarse con la luna nueva. Dos semanas después regresamos con este propósito, pero el almendro había sido talado!!!

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06/07/2011 – Foto-blog (011): Y la niebla que danza

La densa niebla otoñal comienza a desvanecer superado el mediodía: horizontal, perezosa, danzarina. Antes de zambullirse en el fondo del valle me regaló un ramillete de imágenes de extraordinaria belleza.

Y la niebla que danza

Título / Localización

Y la niebla que danza / Serra de l’Albureca (Beniarrés)

Fecha / hora de la toma

30/11/2010 / 13:16h

Cámara

Canon EOS 50D

Objetivo

Canon EF-S 10-22/3.5-4.5

Tiempo de exposición

3 tomas de 1/500, 1/200 y 1/80 sg

Diafragma

F 7.1

ISO

100

Distancia focal

18 mm

Tipología

Fotografía de alto rango dinámico

Observaciones

Serie tomada a pulso.
L
igero recorte en la esquina superior derecha.

Comentarios

La niebla levantó sin avisar y quedó horizontal durante
unos minutos. Debo reconocer que la excelente oportunidad que se presentaba me atarantó y mi afán por recoger tan efímero momento me llevó a cometer algunos errores.
Me empeñé en centrar la divisoria de niebla, descuidando el corte de los árboles situados en la esquina inferior izquierda, así como otro que asomaba por la derecha y que saqué de la escena mediante un ligero re-encuadre.
Un trípode y un cable disparador hubieran redundado en una mayor nitidez. Una buena oportunidad para haber utilizado un filtro degradado de densidad neutra, aunque de haberlo montado es muy posible que el momento se hubiera esfumado.

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04/07/2011 – Foto-blog (010): Después de la lluvia

Es invierno, y las saucedas y choperas de l’Encantà se muestran desnudas junto al estanque. Después de la lluvia los colores ganan viveza, pero la luz quedó mortecina, misteriosa, dramática. Poco a poco la borrasca pasa de largo y la desembocadura del barranc de l’Encantà recupera la calma. Pronto anochecerá y el reclamo del búho se escuchará entre los riscos, solitario, en la oscuridad más absoluta.
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Título / Localización

Después de la lluvia / Barranc de l’Encantà (Beniarrés)

Fecha / hora de la toma

26/01/2011 / 16:01h

Cámara

Canon EOS 50D

Objetivo

Canon EF-S 10-22/3.5-4.5

Tiempo de exposición

3 tomas de 1/200, 1/60 y 1/20 sg

Diafragma

F 9.1

ISO

100

Distancia focal

12 mm

Tipología

Fotografía de alto rango dinámico

Observaciones

Funda protectora contra la lluvia
Trípode y cable disparador

Comentarios

Una imagen donde la luz es la absoluta protagonista.
Las ramas desnudas de los caquis, sauces y chopos,
las nubes y el reflejo en el estanque aportan su dosis
de dramatismo a la escena. En directo me sugirió la
calma que precede a la tormenta y creo que la imagen en cierta manera transmite esa sensación.
Uno de mis encuadres favoritos en esta
localización.

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