30/05/2009 - Incursión en los territorios de al-Azraq (3): husun de Planes y Margalita

Hisn de Planes

El castillo de Planes se encuentra en lo más alto de una colina, a 470 metros de altitud, rodeado por las casas de la villa que le da nombre. Presenta un recinto poligonal fortificado de 220 metros de perímetro y unos 2900 metros cuadrados de superficie, así como un buen número de remodelaciones debido al uso continuado desde su construcción y, también, a su integración en el casco urbano. De la época musulmana conserva la barbacana de tapial que rodea buena parte del perímetro castral, formando una plataforma de unos 5-6 metros de anchura bajo las murallas. Estas se levantaron mediante la técnica de tapial sobre un basamento de mampostería que se ajusta a las irregularidades del relieve, alcanzando en algunos lugares una altura superior a los ocho metros. Un adarve o camino de ronda recorría la coronación de un recinto amurallado que estaba totalmente almenado y que presentaba nueve torres distribuidas a lo largo de su perímetro.

Una de las construcciones más interesantes es, sin duda, el acceso triplemente acodado que actualmente puede observarse en la fachada sud-oeste, flanqueado por dos torres defensivas ataludadas y un doble muro a modo de corredor. Sin embargo, este no era el acceso musulmán original, como así lo explica José Luis Menéndez Fueyo en un interesante artículo titulado La puerta del castillo de Planes (Alicante): una aportación al estudio de las puertas en recodo en fortificaciones de ámbito rural en época almohade, fruto de las excavaciones arqueológicas preliminares incluidas en el proyecto de restauración del poblado fortificado de Planes de la Baronía promovido por la D.G. de Patrimonio Artístico de la Consellería de Cultura, Educación y Ciencia, trabajos que se llevaron a cabo en 1995 bajo la dirección del propio José Luis Menéndez y de Santiago Varela, arquitecto de la Dirección Territorial. Según las evidencias arqueológicas y arquitectónicas encontradas, es muy posible que el acceso original se realizara desde el norte, obligando a que el visitante recorriera el pasillo entre la muralla y la barbacana hasta llegar a las dos torres defensivas situadas al sur, franquease sendas puertas abiertas bajo la primera torre, atravesara el corredor entre torres, franquease otras dos puertas -esta vez situadas en recodo bajo la segunda torre- y, finalmente, accediera por la rampa que desemboca en el interior de la fortaleza. Todo este recorrido, como es de suponer, estaba salpicado de almenas, torres y aspilleras que, en su caso, trataban de impedir el asalto del castillo. Este sistema de ingreso se ha fechado en el primer tercio del siglo XIII y se expone a continuación, en una reconstrucción aparecida en el citado artículo.

Pero quizá no sea éste el descubrimiento arqueológico más importante. En otro más que interesante artículo del mismo autor, titulado: El castell de Planes (Alicante): un poblado fortificado almohade a la luz de los nuevos descubrimientos arqueológicos, se informa del hallazgo de una trama urbana que confirma la existencia de un poblado con carácter permanente fechado en la primera mitad del siglo XIII. El trazado urbano apareció al abrir una trinchera longitudinal de dos metros de anchura -entre el aljibe situado al este y el lienzo de la muralla oeste- en los rellenos efectuados durante el período feudal, mostrando los ejes N-S de tres calles paralelas entre sí y flanqueadas por viviendas unicelulares construidas mediante fábrica de tapial sobre una cimentación de mampuestos irregulares, rematadas con un enlucido de mortero de cal o yeso y techadas con teja curva.

El hallazgo de la trama urbana en el interior del hisn de Planes, como sugiere Menéndez Fueyo, permite disponer del suficiente margen de seguridad para comenzar a admitir la concentración poblacional en núcleos fortificados con carácter permanente a lo largo de la época de dominio almohade; sobre todo, en momentos donde, tras la pérdida de Cuenca y Huete y la fallida expedición de recuperación por tierras del Sharq al-Andalus (Huici, 1969) se opta por establecer puntos fortificados en lugares de paso con la misión de defender la débil estructura castral del cada vez más reducido territorio almohade, concentrar la población y poner en valor las tierras de cultivo (...) Además, merece la pena recalcar esta reflexión para desechar la tradicional idea de que estos recintos actúan a modo de albacares donde en su extensa planicie podrían encontrar refugio el ganado y lo dispersos habitantes que poblaban las alquerías (...) Al respecto de esta controversia, en un artículo titulado Fortificaciones en yibal Balansiya. Una propuesta de secuencia, Josep Torró admite la excepcionalidad de la fortificación de Planes pero expresa sus dudas acerca del carácter residencial permanente de esta tipología defensiva, insistiendo en que normalmente no se trata de residencias estables, sino de alojamientos provisionales complementados con instalaciones auxiliares, como establos, hornos, almacenes, graneros, pensadas para sostener a un grupo numeroso de gente durante los días de peligro. Según Torró: Una celda, un habitáculo, no debe confundirse, de ninguna manera, con una verdadera casa. Sin ánimo de entrar en valoraciones que no me corresponden, resulta evidente que el contexto histórico del primer tercio del siglo XIII predispone a que las urgencias defensivas derivadas de la ofensiva feudal (necesidad de eludir las razias, el destierro, la muerte o, peor aún, el cautiverio) propiciaran el desarrollo de tan variados sistemas defensivos como pueden observarse en los territorios de al-Azraq: husun rurales con albacar, torres de alquería, poblados fortificados, cuevas-ventana de acantilado, fortines, reformas en castillos de época taifal e incluso anteriores, graneros fortificados... Entiendo, por tanto, que la fortificación del poblado de Planes -residencial o no, provisional o permanente- responde a una tipología defensiva más de entre las muchas que se originaron por aquellas fechas. A mí es lo único que me incumbe. Sin embargo, aunque responda a las mismas necesidades defensivas que el resto, sí parece que la construcción de semejante trama defensiva exceda la capacidad organizativa de una aljama rural. Es una lástima que, a la luz de las evidencias encontradas en el castillo de Planes, las excavaciones no se hayan extendido al resto del recinto; de esta manera podríamos completar la estructura arquitectónica del poblado y, lo más importante, profundizar en el conocimiento de esta interesante y singular tipología defensiva.

Dejando a un lado los interesantísimos aspectos arqueológicos y arquitectónicos referidos, el hisn de Planes fue importante por el papel que –al menos en mi ficción– jugó durante el levantamiento promovido por al-Azraq. A este respecto, cabe recordar lo expresado en el post [14/02/2009 - A vueltas con el traidor de al-Azraq: así comenzó la leyenda]. Como sabemos, el de Planes fue un castillo de trascendencia estratégica puesto que abría/cerraba el paso hacia los dominios de al-Azraq desde el interior. No voy a repetir lo dicho en el referido post, sólo recordar que el propietario del castillo y la villa de Planes era un musulmán hacendado llamado Avinzalmo, que se trasladó hasta Planes en 1239 tras la conquista de la ciudad de Valencia, que llegó a ser consejero de al-Azraq y que, por motivos que aún desconozco -aunque intuyo-, terminó por traicionarlo.

Hisn de Margalita

El castillo de Margarida corona la parte superior de un espectacular risco de la sierra de Cantacuc, a 720 metros de altitud. Sus escarpadas paredes de más de 20 metros de altura forman una defensa natural inexpugnable que hacen innecesaria la construcción de una muralla. Actualmente, sólo se puede acceder al recinto por medio de la escalada, pero antiguamente se hacía a través de una escalera o rampa artificial construida en la parte sud-oeste, de la que sólo quedan evidencias en forma de excavaciones y taladros sobre la roca en la parte baja, así como de un trozo de pared de mampostería y los últimos peldaños excavados sobre la roca en la parte alta. Cuentan en Margarida que la escalera de acceso se voló con dinamita sobre 1930.

En la parte superior, el hisn de Margalita poseía un pequeño abrigo en forma de habitáculo o torre de unos 4x5 metros de planta, construido en mampostería, del que subsisten tres de sus cuatro paredes; asimismo, queda un pequeño muro defensivo levantado junto al tramo final de la escalera con la finalidad de defender el acceso. En la parte inferior, pueden verse los restos de lo que fueron dos aljibes excavados en la roca, ahora cegados.

El hisn de Margalita aparece en el documento del Pacto de Alcalà como uno de los ocho castillos en posesión de al-Azraq, constituyendo su principal referencia histórica.

A los pies del hisn de Margalita discurre el barranc de l’Encantà, desde donde tomé esta foto tras más de cuatro horas esperando a que las nubes decidieran entrar en el plano. La espera valió la pena, no por la foto, sino por la siesta que disfruté a la sombra de los pinos, acompañado –cómo no– por el incansable reclamar del cuco que, constantemente, me recordaba el nombre del lugar donde me encontraba.

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BIBLIOGRAFÍA

· José Luis Menéndez Fueyo. La puerta del castillo de Planes (Alicante): una aportación al estudio de las puertas en recodo en fortificaciones de ámbito rural en época almohade. Boletín de Arqueología Medieval, nº9 (1995)

· José Luis Menéndez Fueyo. El castell de Planes (Alicante): un poblado fortificado almohade a la luz de los nuevos descubrimientos arqueológicos. Recerques del Museu d'Alcoi, V (1996)

· Josep Torró Abad. Fortificaciones en yibal Balansiya. Una propuesta de secuencia. Castillos y territorio en al-Andalus (1998), pp. 385-418.

· Centre d'Estudis Contestans. El Comtat, una terra de castells (1996)

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